En días tan complicados como los que vivimos derivados de la pandemia, tenemos la oportunidad de aprovechar todas esas horas que tenemos semi-ocupadas para formarnos desde casa. Y esta situación llegó para quedarse.

 

On demand es mucho más que una expresión asociada al consumo de contenidos audiovisuales, tal como conocemos a Netflix, por citar a uno de los líderes más populares. Son nuevos modelos que como consecuencia de la tecnología y obviamente de la pandemia que nos toca vivir, están modificando todo tipo de industrias.

El nuevo consumidor demanda formas de relación diferentes que le permitan una mayor flexibilidad y comodidad. Aspectos como la personalización y participación ya son piezas clave en el diseño la propuesta de valor.

En el caso de la capacitación, para poder ofrecer una experiencia “on demand” al cliente corporativo, una gran parte de esa ejecución pasa por los personalización de contenidos o formatos y la disposición de las formaciones más adecuadas cuando el cliente lo requiera.

En Europa, por ejemplo, desde comienzos del 2019, más de 150 mil empresas en España utilizaban la formación online en sus planes de formación anuales y el canal online ya pesaba el 43% en el mercado de la formación.

Las ventajas de la formación online on demand son ya conocidas y muy claras:

  • Las personas tienen acceso a un gran volumen de capacitaciones de primer nivel a golpe de un clic.
  • Cada uno marca su ritmo: por la mañana, por la noche, en fin de semana…
  • Optimización de los “tiempos muertos” que el profesional aprovecha formándose.
  • Para afianzar contenidos y conceptos muchos alumnos vuelven a ver la sesión más de una vez, lo que le permite nivelar y retener aún más los conceptos vertidos.

En días tan complicados como los que vivimos derivados de la pandemia, tenemos la oportunidad de aprovechar todas esas horas que tenemos semi-ocupadas para formarnos desde casa. Y esta situación llegó para quedarse.

También es cierto que la tasa de abandono de este tipo de formaciones es alta comparado con lo que era la presencial. Esa capacitación que muchas empresas organizaban alrededor de una mesa o en pequeñas aulas. Algo que no volverá a suceder nunca más de esa manera y lo recordarás como un hecho histórico.

La disciplina es la principal aliada para el alumno. Pero, ¿qué se puede ofrecer para que esa tasa de fracaso baje? Son varias las palancas con las que se debería jugar para el éxito de la formación online:

  • Dinamismo y comunicación. Aspectos como el ritmo, el tono, uso de elementos visuales y otros, son críticos para mantener el nivel de atención. Al realizar la formación a distancia, las fuentes de distracción son múltiples y dificultan la concentración.
  • Participación del profesional. Nada mejor que sentir un coach cerca. La realización de conferencias online, por ejemplo, ha sido y ahora lo sigue siendo mucho más, un aliado para quienes realizar capacitación online.
  • Rol del formador. Pasa por ser más mentor y ayudante en el proceso de aprendizaje. La práctica también es muy relevante para que se asienten los conocimientos.
  • Medios y herramientas telemáticas. Son múltiples las herramientas a emplear y las posibilidades de realizar experiencias omnicanales. Desde el chat del grupo, la videoconferencia como decíamos y más. Digamos en general que la tecnología debe estar al servicio de la dinámica de la sesión.
  • Contenidos. El formato es crucial. La combinación de piezas de diferentes formatos ayuda a que la conexión con el alumno sea mayor. Presentaciones, vídeos, el streaming del propio profesor, documentos descargables, son algunos de estos formatos.
  • Duración. Los microcontenidos con una duración más corta son mejor aceptados que sesiones muy largas. Cursos de no más de 10 horas son perfectos y manejables.

El mercado, y en particular el mercado corporativo, dibuja un nuevo escenario de formación online donde la variable “on demand” cada vez está más presente en el alumno de hoy en día.

Pero te planteo que imagines este escenario:
Organizas una cena pero quieres servirle a cada invitado su plato favorito. Esto significa comprar los ingredientes, luego preparar y cocinar varias comidas diferentes. No hace falta decir que este es un proceso lento, costoso y caótico. Eventualmente decides que no vale la pena todo el esfuerzo y cocinas una sola comida para todos sus invitados.
Ahora imagina que tus invitados a la cena son tus propios alumnos. Has estado sirviendo el mismo plato para todos, aunque a algunos quizás no les guste el contenido o el programa que les estás presentando. No puedes complacer a todos por su cuenta. Pero, ¿qué pasaría si pudieras hacer que tus alumnos elijan las habilidades que desean desarrollar o los temas sobre los que quieren aprender, y luego tu plataforma de aprendizaje les ofrece ese contenido relevante?
Eso es lo que hacen hoy varios Centros de Capacitación en el mundo, ofrecer una amplia variedad de cursos para que sus clientes los consuman “on demand”, tal y cuando lo requieren. Es como tener tu propio chef con acceso a cualquier ingrediente en el mundo y el conocimiento para cocinar cualquier plato.

El contenido es una de las mayores dificultades a las que se enfrentan en la actualidad los profesionales del aprendizaje y desarrollo: crear, mantener, seleccionar y administrar, así como poner el contenido correcto frente a los alumnos correctos.

El contenido que se agrega en una plataforma de aprendizaje corporativa generalmente lo llevan a cabo los propios administradores (ya sea creándolo, importándolo o contratando a un tercero). Lo que todos buscamos, es que los alumnos no estén entrando y saliendo de su plataforma de aprendizaje para encontrar contenido relevantes, pues podría conducir a una fuerza laboral distraída o desmotivada que simplemente no encuentra la experiencia relevante y personalizada que necesitan en un solo lugar. Los empleados quieren hacer lo que hacen mejor a través de la capacitación, pero muchos no están satisfechos con las ofertas actuales. Necesitan buenos contenidos y si no fueran 100% acordes a su necesidad, poder disponer de los mismos rápidamente.

Para la Capacitación on demand es clave la actualización permanentemente de los contenidos. Según encuestas a nivel mundial, uno de cada tres (35%) dice que la capacitación de su empresa está desactualizada.

Si los profesionales de capacitación y desarrollo quieren poner el contenido correcto frente a cada alumno, se requiere saber qué quiere cada alumno de su capacitación y cómo quieren desarrollarse profesionalmente, luego ponerles contenido relevante para ellos.

Las soluciones deben ser viables para grupos de trabajo y escalables para toda una organización.

No hay duda de que los ejecutivos ven la importancia de desarrollar empleados: casi el 50% de los ejecutivos creen que la fuerza laboral no está recibiendo la capacitación necesaria para que sus empresas tengan éxito. Muchos temen una pérdida de ingresos y negocios para los competidores, erosionando la satisfacción del cliente y un retraso en el desarrollo del producto.  Pero lo que no siempre se incluye en las discusiones sobre la importancia del aprendizaje es la consecuencia de la nueva contratación en lugar de la capacitación de los empleados ya existentes.

Cada vez que una empresa reemplaza a un empleado, el costo de reemplazarlo puede ser igual a 9 meses de salario. Por lo tanto, si un gerente que gana $50.000.000 al año se retira de su organización, podría costarle hasta $37,5 millones en costos de reclutamiento y capacitación para reemplazar a esta persona. Y no se trata nada más de la capacitación, sino de la capacitación de las habilidades correctas.

En la era de la automatización y de las herramientas inteligentes que realizan tareas relacionadas con el trabajo, lo importante ahora son las habilidades blandas (sociales). Estamos hablando de habilidades altamente transferibles, como el liderazgo, la comunicación y la colaboración, que son clave para impulsar a las empresas y aprovechar las oportunidades que presentan las nuevas tecnologías.

Las 4 áreas de enfoque más importantes de la capacitación y el desarrollo, según ejecutivos:

  1. Cómo capacitar en habilidades blandas.
  2. Identificar tendencias para prevenir futuras brechas de habilidades.
  3. Comprender el impacto de la tecnología.
  4. Capacitación sistémica consistente.

Para terminar, decimos que el aprendizaje efectivo también puede llevar a una mayor motivación y satisfacción de los empleados, ya que los empleados se sienten valorados y capaces de crecer y desarrollarse a lo largo de sus carreras. Y, lo que es más importante, el aprendizaje y el cambio están interconectados porque permite a las organizaciones responder a los cambios y adaptarse a un mercado cada vez más competitivo (y en cambio constante). Todo esto, con un virus que nos ha cambiado las vidas, genera aún más realidad y claridad en el tema abordado.

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Fuente: https://cursosonlinela.com/